Un equipo de investigación de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla ha analizado cómo el cerebro equilibra dos necesidades fundamentales para la supervivencia: la alimentación y las relaciones sociales. A través de un experimento con ratas, el equipo de científicos ha identificado qué áreas cerebrales participan en la toma de decisiones cuando un individuo debe elegir entre obtener comida o interactuar con otros.




