Universidad Pablo de Olavide, de Sevilla


Concepción Arenal y Ponte, pionera del feminismo y de la humanización del sistema penitenciario

Guadalupe Cordero Martín | Juan Blanco López
‘Con ciencia de mujer’: investigadores de la UPO nos hablan de sus científicas de referencia


Concepción ArenalNacida en Ferrol (Coruña) en 1820, Concepción Arenal y Ponte es una intelectual humanista, periodista y escritora, cuya obra se encuadra dentro del Realismo literario. Para quienes firman esta reseña, Arenal y Ponte supone un referente por gran parte de su producción, investigación y docencia en los campos de la intervención social, las cuestiones de género y la igualdad de oportunidades, enmarcadas en los ámbitos de la exclusión y la justicia fundamentalmente, y en el tratamiento y valoración de personas en situación de privación de libertad.

Tres son los temas por los que prestó un especial interés: la mujer y su situación de desigualdad, el ámbito penitenciario y los penados, y los necesitados y la ‘cuestión social’.

Verdadera autoridad en materia penitenciaria, Concepción Arenal y Ponte fue pionera en la reforma de la misma. En 1863 es nombrada visitadora de prisiones de mujeres en Coruña, denunciando la situación en la que se encontraban los presos, promoviendo un cambio de paradigma a la hora de definir e intervenir con estas personas, a quienes, según se recoge en la primera de las ‘Cartas a los Delincuentes’, consideró “seres susceptibles de regeneración”.

Realizó un amplio estudio sobre la situación de las prisiones, denunciando la inhumana situación en que se encontraban los presos, las irregularidades de los centros, las reformas que debían de efectuarse y el tratamiento que debían recibir quienes estaban en situación de reclusión.

El cambio de paradigma también vendrá con el carácter y la finalidad de la pena ya que, para esta intelectual, “la Institución Penitenciaria debía de tener una función social educadora”. Además de su carácter punitivo, abordó, por tanto, la cuestión penitenciaria de manera “plural, integral y con sentido progresista”.

En aplicación a sus planteamientos en sus ‘Estudios Penitenciarios’ se preocupó por la adopción de medidas preventivas y de reinserción social, implicando y responsabilizando a la sociedad en la adopción de estas medidas: “si en el medio social halló elementos que concurrieron a su caída, ¿no tiene derecho a que la misma sociedad le procure cuantos puedan contribuir a que se levante?”

Incorporó de esta forma la importancia de la función educadora, entendiendo la educación no sólo como una capacitadora de las personas y una oportunidad para resolver múltiples situaciones carenciales, sino también como una fuente de obtención de recursos.

Como experta en la materia, Arenal y Ponte participó en los congresos penitenciarios de Amberes, Estocolmo, Roma y San Petersburgo.

En paralelo a su contribución científica, su figura resaltó también como pionera del feminismo y de la reivindicación de la igualdad de género. Ser una mujer en el siglo XIX marcará su biografía: además de tener que firmar sus publicaciones con el nombre de su marido o de su hijo, se veía obligada a vestirse de hombre para poder asistir a las clases de Derecho en la universidad.

Entre sus obras más destacadas figuran ‘La beneficencia, la filantropía y la caridad’ (1860), ‘Cartas a los delincuentes’ (1965), ‘La mujer del porvenir’ (1869) ‘Estudios Penitenciarios’ (1877) ‘El visitador del preso’ (1891) o ‘La educación de la mujer’ (1892).

 

Guadalupe Cordero Martín | Juan Blanco López
Grupo de Investigación Social y Acción Participativa. Universidad Pablo de Olavide. Sevilla

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