Con ciencia de mujer

“En la relación de Belén Martínez Ferrer con la ciencia no había reinos ni medallas, ¡había trabajo, esfuerzo y ganas!”

Celeste León – Moreno
‘Con ciencia de mujer’: investigadores de la UPO nos hablan de sus científicas de referencia


Celeste León y Belén Martínez
Celeste León y Belén Martínez

El último I+D+i del grupo Lisis marcó mi historia en la ciencia. En aquel momento yo estaba finalizando mis estudios de Educación Social y descubrí este ‘mundillo’ gracias a una beca de colaboración del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Ese I+D+i no solamente me hizo entrar en el ámbito científico, sino que descubrí el modo. ¡Sentí el modo! Lo vi. Belén Martínez Ferrer marcó mi modo. Porque en esa relación Belén-ciencia y ciencia-Belén no había ni reinos, ni medallas, ¡había trabajo, esfuerzo y ganas!

Y desde aquel momento, esta doctora en Psicología Social y de las Organizaciones, especializada en la evaluación de la violencia -escolar, familiar, online- en niños, adolescentes y adultos, se convirtió en mi referente. De sus contribuciones a la ciencia y, en especial, a la Universidad Pablo de Olavide, podríamos destacar un curriculum vitae lleno de artículos indexados en JCR (Journal Citation Reports), capítulos de en editoriales de gran calidad científica, la dirección de tesis doctorales en universidades nacionales y extranjeras, y la participación en numerosos proyectos I+D+i relacionados con la familia, la adolescencia, la escuela y la comunidad, junto al prestigioso Gonzalo Musitu Ochoa, nuestro gran padre académico y responsable del grupo Lisis, que soldó nuestro ‘hilo’, nuestro compromiso, nuestra lucha. En el mundo de la ciencia, en el que prácticamente se sobrevive, Musitu nos recordó el poder del ‘Efecto Pigmalión’ y su legado: “Ayudarnos para seguir adelante, luchar y persistir”. Personalmente, la integración en el grupo Lisis ha sido, es y será para mí una oportunidad trascendental que inició “mi motivo y mi propósito”: prevenir la violencia escolar en las aulas y potenciar el bienestar del alumnado. En definitiva, ¡el derecho de aprender siendo felices!

Continuamos trabajando y gracias a mucho esfuerzo y sacrifico, llegó mi beca de ayudas puentes predoctorales de la Universidad Pablo de Olavide y, más tarde, las ayudas de contratos predoctorales para formación del profesorado universitario, FPU. Y así, después de mucho trabajo, mucho, empiezo a ver la luz, porque ese aprendizaje también es ciencia: la autorrealización, gracias a lo superado y a lo aprendido. Belén un día me dijo que huracán era igual a Celeste y desde entonces no ha habido ninguna excusa.

En el marco de mi tesis doctoral, juntas hemos iniciado un apasionante proyecto de investigación sobre el perdón, la venganza, la evitación, y la benevolencia en adolescentes. Algunos de los hallazgos más interesantes han sido la importancia del perdón como factor fundamental para reducir la posibilidad de implicación de la víctima, como agresor, ante un episodio violento. Sin ninguna duda, mi carrera científica, corta pero muy intensa, ha tenido un antes y un ‘adelante’.

Gracias a Belén y gracias a todas estas brillantes mujeres que no tienen límites, pero que son reales, sienten, se cansan, se enfadan, ríen y también les rechazan artículos, ideas y propuestas. Llegan muy tarde a casa, no tienen horarios, van a la compra, incluso se proponen entre sus metas de enero disfrutar de una ducha interminable de agua caliente. Gracias por seguir. Gracias a las que lo hacen posible y las que lo hicieron. Luchemos por garantizar que las próximas generaciones, nuestras niñas y adolescentes sean ciencia, sean huracán, sean Celeste León, sean Belén Martínez Ferrer, sean Marie Curie, Hipatia, no importa, pero que ‘con ciencia de mujer’, elijan lo que quieran ser. Porque la ciencia también es libertad, te abre un mundo de posibilidades, te ayuda a construir lazos, redes, incluso a ‘tomar perspectiva’, es decir, salir para volver. Eso también me lo enseñó Belén. Ella no tiene límites, ni cadenas: es viajera y valiente. Una fortaleza que también ha marcado mis metas, mis objetivos y mi visión como científica. Una realidad que quiero vivir. Tenemos que luchar para que las estancias de investigación sean oportunidades, sueños, metas para mujeres y hombres en igualdad. Quiero esa libertad en mi vida, esas experiencias, salir y volver. Gracias también por esa inspiración, es un regalo.

Quizás sus alianzas y lazos de sororidad con científicas como por ejemplo en el ámbito nacional e internacional: Mª Carmen Monreal, Sofía Buelga, Mª Jesús Cava, Estefanía Estévez, Terebel Jiménez, Jessica Ortega, Amapola Povedano, Rosa Mª Varela, Candelaria Terceño, Mª Elena Villarreal, Mª Elena Ávila, Fernanda Inez, tejan hilos de fuerza para impulsar su ‘motivo’. Con el mejor legado que nos ha enseñado el gran Gonzalo Musitu Ochoa tenemos que hacer ciencia con mayúsculas, porque como decía Mahatma Gandhi: “Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena”.

En definitiva, Belén Martínez es ciencia y sin ninguna duda un modelo a seguir para generaciones presentes y futuras. Mi hilo conductor hacia la mejor versión de mi carrera profesional. Mujer con ciencia, y conciencia de mujer. ¡Por todo lo que nos queda por hacer! ¡Adelante!

 

Celeste León – Moreno es investigadora en el Departamento de Educación y Psicología Social
Universidad  Pablo de Olavide

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