Con ciencia de mujer

Maria Sibylla Merian, la científica que dibujó la vida de los insectos

Isabel Almudí
‘Con ciencia de mujer’: investigadores de la UPO nos hablan de sus científicas de referencia


Maria Sibylla Merian
Maria Sibylla Merian

Pensando en mis primeros referentes de científicas y el motivo por el cual nació mi interés por la biología diría que fueron tres mujeres las responsables de que esto ocurriera, a través de los documentales que vi sobre ellas en mi infancia. Estas tres famosas mujeres no son otras que las popularmente conocidas como ‘Trimates’, Dian Fossey, Jane Goodall y Biruté Galdikas, referentes y pioneras en el estudio de los gorilas de montaña, los chimpancés y los orangutanes, respectivamente. El observar cómo dedicaron toda una vida al estudio de dichos primates en sus entornos naturales, y ver cómo el paso de los años no mermó su pasión por la ciencia, me hicieron desear convertirme en una de ellas e iniciar años después mi trayectoria científica en la Facultad de Biología.

La carrera de Biología me ofreció sin embargo un espectro mucho más amplio sobre los organismos, su desarrollo y su diversidad, por lo que finalmente, mi pasión como científica se ha centrado en seres mucho más pequeños que los primates, los insectos, y cómo este grupo de animales ha sido capaz de diversificarse y colonizar con éxito la Tierra, siendo el grupo de animales con mayor número de especies descritas. Así que este escrito, no lo dedicaré a ninguna de las «Trimates», sino a otra pionera que siglos antes que dichas científicas, se embarcó – literalmente en su caso- en el descubrimiento de más de un centenar de especies de insectos, Maria Sibylla Merian.

Maria Sibylla Merian nació en Alemania en 1647. Desde su adolescencia dedicó su vida a recolectar insectos, estudiar y describir, mediante dibujos y grabados, sus diferentes formas de vida. A diferencia de científicos y naturalistas de la época, que centraban la observación de insectos en especímenes muertos, Sibylla Merian los capturaba vivos y los mantenía mientras estudiaba las transformaciones que sufrían a lo largo de su ciclo vital. Su formación artística le permitió plasmar sus observaciones en detallados dibujos, en los cuales no sólo incluía información sobre la morfología del insecto adulto, sino también sobre las distintas fases hasta llegar a dicha morfología, el huevo, la oruga, la pupa o capullo y también sobre el tipo de planta con la que se alimentaba en cada momento. Por ello, también podemos considerar a Maria Sibylla Merian una de las primeras ecólogas de la Historia, ya que sus descripciones de múltiples insectos iban acompañadas de detallada información de los hábitats que poblaban y sus relaciones con la vegetación.

Sibylla Merian publicó su primer trabajo en 1679, seguido por un segundo volumen en 1683 acerca de orugas, polillas y mariposas. Estos trabajos iniciales no fueron bien considerados por la comunidad científica, ya que estaban escritos en alemán, cuando el idioma utilizado en ciencia era el latín. En 1699, Maria Sibylla Merian y su hija menor obtuvieron permiso desde Amsterdam para viajar a la antigua colonia holandesa Surinam y realizar ilustraciones de insectos autóctonos de la zona. Esta expedición fue en parte financiada por los directores de la Compañía de Indias, pero principalmente gracias a la venta de ilustraciones que Sibylla Merian había realizado durante los años anteriores. Por aquel entonces el viaje de Sibylla Merian y su hija fue bastante extraordinario, ya que por lo general, sólo los hombres recibían el permiso o los fondos para viajar a las colonias a realizar estudios científicos. Tal y como había hecho en Europa, describió con gran detalle no sólo la morfología de los insectos durante sus distintas etapas del ciclo vital, sino también los hábitats y comportamientos de cada uno de ellos. Desafortunadamente, tras dos años de expedición, contrajo malaria, y se vio obligada a acortar su estancia en Surinam, cuya duración debía ser de cinco años. Ya de vuelta a Amsterdam y tras recopilar el trabajo realizado en Sudamérica publicó su obra más importante Metamorfosis, en la cual describía con ilustraciones más de cien nuevas especies de insectos. Tras su viaje a Surinam, Sibylla Merian fue finalmente reconocida como una gran naturalista en los círculos científicos, de coleccionistas y botánicos. Allí prosiguió su tarea de observación y estudio de los insectos hasta su muerte en 1717.

A diferencia de Maria Sibylla Merian, mi trabajo en el Centro Andaluz de Biología del Desarrollo, no conlleva el descubrimiento de nuevas especies, sino el estudio de los mecanismos genéticos que promueven la evolución de éstos, y cómo el grupo de insectos ha sido capaz de tal diversificación. Sin embargo, gracias al trabajo pionero de Sibylla Merian los científicos de hoy podemos plantearnos estas preguntas. Los entomólogos y biólogos del desarrollo del año 2019 debemos mucho a Sibylla Merian, y por ello, como pequeño reconocimiento a su labor, en el Centro Andaluz de Biología del Desarrollo hemos nombrado recientemente a nuestra sala de insectos, como ‘Insectario Maria Sibylla Merian’.

 

Isabel Almudí, investigadora postdoctoral.
CABD, Universidad  Pablo de Olavide. Sevilla

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