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La crisis fomenta nuevos modelos de negocio como los camiones de comida callejera o ‘food trucks’

Cayetano Gómez, fundador de los negocios La Cayejera y la trianera Puratasca, defiende que se pueden degustar platos de alta cocina a precios asequibles con una calidad garantizada

Cayetano Gómez en la sede de la UPO en Carmona
Cayetano Gómez, fundador de los negocios La Cayejera y la trianera Puratasca

El hambre agudiza el ingenio. Nunca mejor dicho. Y los emprendedores de la cocina pensaron que si Mahoma no va a la montaña… Con un clima propicio y la costumbre social de hacer vida en la calle propia de las tierras del sur, pero con el inconveniente de tener el dinero justo en el bolsillo por mor de la crisis económica, surgen los camiones de comida callejera o ‘food trucks’ como un nuevo fenómeno en auge que ofrece al cliente comida de calidad a precios populares. Nada que ver, por cierto, con el ‘fast food’. “Modelos que hace ocho años eran impensables han encontrado su hueco en estos años de crisis económica y financiera en el país”, resume Cayetano Gómez, fundador de Lacayejera y Puratasca.

El empresario hostelero ha realizado estas declaraciones coincidiendo con el curso “Tradición e innovación en la cocina andaluza”, que hoy se clausura en la sede de la Universidad Pablo de Olavide en Carmona y que ha contado con la dirección del chef y gerente de Barajas 20 Gastronomía José Ramón Corrales.

Gómez, que ha participado en la mesa redonda “Nuevas tendencias de la hostelería ante la crisis”, asegura que los últimos tiempos de recesión económica han supuesto para muchos empresarios una “oportunidad para la creación de nuevos modelos de negocio o la adaptación de los ya existentes a fórmulas innovadoras aprovechando el cambio de patrón de consumo y gasto”. Él mismo es uno de esos emprendedores que vieron un nuevo nicho en la complicada situación económica de la sociedad, al no entender “cómo en un país que gusta tanto disfrutar de la calle no había evolucionado el sector de la venta ambulante aprovechando la buena climatología y los días de sol y sin lluvia que disfrutamos, sobre todo en el sur”.

Por otro lado, considera que el gusto de los consumidores evoluciona hacia modelos de negocio en los que la calidad sea un “referente diario”, donde la informalidad esté “recompensada por unos precios más económicos” y, sobre todo, a la “especialización, bien sea en productos, en el tipo de servicio o en el modelo de negocio”, explica. De manera que la tendencia es combinar los productos de calidad con un menaje desechable, elaboraciones sencillas y tiempos de preparación “reducidos al máximo”.

No obstante, es posible disfrutar de platos de alta cocina a unos precios asequibles, “pero hay que renunciar a una serie de servicios habituales en la restauración”, matiza. Porque, a su juicio, la calidad radica en que los productos empleados “tengan todos sus registros sanitarios y la trazabilidad garantizada, de manera que sean servidos en su momento óptimo de consumo”. En cuanto a los establecimientos, destaca que la calidad estriba en que cuenten con “manuales de procedimiento para que la honestidad y la constancia en los procesos que se llevan a cabo todos los días estén puestos por escrito”.

El empresario regenta en la actualidad una tasca en Triana, que en noviembre celebrará su sexto aniversario, y el ‘food truck’ La Cayejera que, con apenas un año de existencia, atiende a una clientela de lo más variopinta, “desde los 16 a los 70 años”, dice, donde “el joven se siente mayor y el mayor parece como que rejuvenece”, además de público familiar durante los fines de semana y de empresa en los días laborables. Dos modelos de negocio, en fin, muy distintos, pero con un denominador común que quiere impregnar en ambos su propietario: “la honestidad y la constancia en lo que queremos ofertar y transmitir todos los días”, concluye.