La transición hacia tecnologías energéticas más limpias y eficientes requiere materiales avanzados que reduzcan la dependencia de materias primas críticas. En esta línea, el proyecto TRANSEL ha logrado desarrollar nuevos electrodos transparentes (TE, por sus siglas en inglés) sin indio, basados en arquitecturas híbridas de óxidos metálicos, con aplicaciones en dispositivos optoelectrónicos de alto rendimiento como células solares y sistemas de separación fotoelectroquímica del agua.




