Divulgación

El analista bioinformático, imprescindible en el análisis de datos procedentes de experimentos de laboratorio

La Universidad Pablo de Olavide ha puesto en marcha la segunda edición del Diploma de Especialización en Análisis Bioinformático, con más de 50 alumnos inscritos

Antonio J. Pérez Pulido en el CABD
Antonio J. Pérez Pulido

A lo largo de los últimos años, en el campo de las Ciencias Experimentales, estamos asistiendo a un crecimiento exponencial de datos biológicos procedentes de experimentos de laboratorio, que son necesarios analizar, con el objetivo de obtener nuevo conocimiento y, a su vez, acelerar la investigación. El perfil del investigador que debe realizar esta tarea es el de bioinformático, el cual debe estar especializado tanto en Biología como en Computación. Este perfil está actualmente muy solicitado en el mercado laboral y resulta imprescindible en los grupos de investigación.

Por ello, son muchas las universidades que ofertan titulaciones específicas de bioinformática, tanto en la Unión Europea como en el resto del mundo, algo que no ocurre todavía en España, que apenas ofrece programas formativos en esta materia. Precisamente, para dar respuesta a esta necesidad, la Universidad Pablo de Olavide está realizando la segunda edición del Diploma de Especialización en Análisis Bioinformático, título propio que están cursando en la actualidad más de 50 estudiantes.

“Asimismo, queremos ofertar un máster propio, como continuación de los estudios del diploma, que ofrecerá nuevos contenidos y la realización de prácticas en un proyecto bioinformático. Durante este año se ha analizado el interés en dicho máster, hablando con estudiantes y profesionales, y hemos llegado a la conclusión de que existe una elevada demanda por ambas partes”, explica Antonio J. Pérez Pulido, director académico del curso.

Además de la posibilidad de especialización en bioinformática, últimamente existe una gran demanda en el análisis de datos biológicos procedentes de proyectos de experimentación masiva, que se están haciendo de manera rutinaria en los grupos de investigación de laboratorio actuales, realizándose la mayoría de las veces por empresas de servicios externas.

Sin embargo, cuando se dispone de los resultados de estos experimentos, se requiere del análisis bioinformático de los mismos para extraer todo el potencial que encierran, por lo que investigadores no especializados en esta tarea tratan a diario de realizar aproximaciones al análisis bioinformático de datos masivos, sin apenas conocimientos previos, y acabando por buscar colaboraciones, tutoriales avanzados, o contratando de nuevo los servicios de las limitadas empresas existentes.

Y es que la bioinformática es una disciplina que permite analizar de forma automática la gran cantidad de datos biológicos que se generan día a día en los laboratorios mediante la aplicación de las nuevas tecnologías de la información. Por citar sólo un ejemplo, los genes conocidos y almacenados en bases de datos son ya millones y los análisis de expresión génica o de secuenciación de nuevos genomas generan inmensas cantidades de datos, que necesitan ser analizados de forma automática para generar nuevo conocimiento.

Para ello, confluyen en ella profesionales de las Ciencias Experimentales, que requieren resolver problemas biológicos, junto a profesionales de la Informática, especialistas en solucionar esos problemas. Y en esa confluencia ha surgido un nuevo perfil profesional, el analista bioinformático, que está siendo cada vez más demandado en los laboratorios de investigación.

Uno de los objetivos de la bioinformática es la caracterización de nuevos genomas. Y es que la secuencia de un nuevo genoma es similar a un libro escrito en un idioma extranjero que hay que traducir, organizando capítulos, párrafos y frases. “En el caso de un genoma, tenemos genes, secuencias que regulan esos genes y otros muchos elementos funcionales que hay que caracterizar, y en los que la bioinformática siempre ha dedicado gran parte de su trabajo, incluyendo el análisis de genes que tienen mutaciones y que pudieran estar implicados en enfermedades humanas”, según explica el director académico del curso.

Esta caracterización es muy lenta de realizar en los laboratorios, y requiere una importante inversión de tiempo y dinero para poder caracterizar un solo gen. Sin embargo, la bioinformática es capaz de realizar predicciones a nivel genómico en apenas unos minutos.

Además, Pérez Pulido señala que esta disciplina “también puede aplicarse a la medicina personalizada mediante la recomendación de medicamentos o dosis específicas, lo que implica que debe analizarse el genoma de cada persona individualmente, algo impensable hasta hace poco tiempo”.

Otro ejemplo con el que se trabaja en la actualidad es el de proyectos de secuenciación de cepas de bacterias causantes de enfermedades, para determinar marcadores que ayuden a luchar frente a las infecciones que causan, y hacerlo de forma personalizada, usando un antibiótico u otro en función de esos marcadores. Necesitándose para ello protocolos de búsquedas de variantes, con los que se trabaja en este título.

El objetivo principal de este curso, que se imparte en la modalidad on-line, es que los estudiantes aprendan a analizar datos biológicos utilizando la bioinformática, unos conocimientos que les aportarán un valor especial al currículum y con los que conseguirán autonomía en el análisis computacional de datos biológicos. Por ello, pueden acceder a este diploma tanto estudiantes de Ciencias Experimentales como de Ciencias de la Computación, además de otras disciplinas relacionadas.

Para más información: Diploma de Especialización en Análisis Bioinformático, II edición