Entrevistas

«La arteterapia permite a las personas entrar en un estado de disponibilidad para sí mismas»

María Antonia Hidalgo, en la sede de la UPO en Carmona

María Antonia Hidalgo dirige en la UPO el Máster en Arteterapia y Aplicaciones del Arte para el Diálogo y la Integración Social y esta semana se encuentra en Carmona con motivo del curso de verano ‘Arteterapia y educación: recursos creativos y terapéuticos para el cambio social’, que hoy termina en el Palacio de los Briones, sede de la Universidad en esta ciudad. En esta entrevista nos comenta las claves de la arteterapia, una vía que utiliza cualquier lenguaje expresivo con fines terapéuticos y que ha demostrado, respaldada por la neurociencia, ser una herramienta muy beneficiosa en el proceso educativo, tanto en la infancia como en la adolescencia.

¿Qué es la arteterapia y para qué sirve?

Desde los años cuarenta del pasado siglo se viene utilizando el término art therapy, arteterapia, para referirnos a una vía de trabajo específica que hace uso de las artes y la expresión creativa para facilitar procesos de fortalecimiento personal y social. La primera formación de grado universitario llega a EEUU en 1967, en España el primer postgrado, no grado, es en Cataluña, en 1999, y en 2010 llega a Andalucía a través del Máster en Arteterapia de la Universidad Pablo de Olavide. Ahora cumplimos diez años con más de cien alumnos egresados y doscientos convenios de prácticas profesionales firmados con instituciones públicas y privadas del ámbito socioeducativo, cultural, asistencial y de la salud.

La función primera de la arteterapia es llevar a la persona a un estado de escucha, creatividad y disponibilidad para sí misma en un espacio de tiempo, más aún en esta sociedad que nos toca vivir, de ritmos frenéticos y altamente competitivos. El dispositivo que ofrece la arteterapia sirve para expresar, compartir y socializar, ser capaces de relacionarnos con nuestra creatividad, sentir, pensar y accionarnos.

¿Qué elementos utiliza?

Fundamentalmente las imágenes, el diálogo y la exploración creativa. La arteterapia hace uso de todos y cada uno de los lenguajes expresivos: pintura, escultura, poesía, música, danza, fotografía, video, narrativa. Las metodologías son plurales e integrativas, utilizamos nuestras imágenes gráficas, corporales, emocionales y sinestésicas. Todas ellas son medios para expresar algo, para desarrollar el pensamiento crítico y definir nuestra manera de ser y de estar en el mundo.

¿Cómo se puede aplicar en el proceso educativo?

La escuela es un entorno desafiante para muchos niños y jóvenes, especialmente para aquellos considerados diferentes, bien por su origen, problemática social o comportamiento. No es fácil la convivencia en el aula, a veces extremadamente difícil. A los chavales les cuesta relacionarse, situarse en lugar del otro y hay pocos espacios para hablar sobre ello, para empatizar y conectar. Las técnicas de arteterapia proporcionan beneficio a los alumnos en tres áreas concretas, como son la expresión, el autoconocimiento y la socialización. Es muy útil para casos de violencia escolar y bullying, el acoso al que someten de forma continuada a un alumno sus propios compañeros, desgraciadamente tan actual en estos tiempos.

Un aula silenciosa, tiempo para crear y compartir, la atención a la diversidad, un acompañamiento sin juicio y desde la aceptación, esa es la manera de aplicar la arteterapia en los procesos educativos. El profesorado de artes plásticas en los colegios sabe muy bien que las actividades relacionadas con el arte y la creatividad son medios poderosos para el desarrollo personal, modos de interacción entre los estudiantes y un recuerdo grato durante toda su vida.  Lo he comprobado personalmente en los colegios e institutos andaluces en los que he venido colaborando en los últimos once años.

¿Qué valores promueve en el alumnado?

Crear arte promueve el razonamiento secuencial y la organización del pensamiento, sobre todo en aquellos niños y jóvenes escolares que se enfrentan a sentimientos abrumadores pero que carecen de los mecanismos para procesarlos adecuadamente. Esto puede ser un peso terrible, recuerdo algunos casos concretos de acoso escolar en nuestras aulas. El arte era la única forma en que estos niños podían dar sentido a lo insensible, una forma de mapear gráficamente lo que no podían expresar verbalmente.

¿Qué puede aportar a nivel personal la aplicación de las técnicas de la arteterapia?

Los nuevos estudios neurocientíficos avalan los beneficios de la práctica del arte en nuestro cerebro y en todo nuestro cuerpo: el desarrollo del pensamiento divergente, el estímulo sinestésico, la reducción de la presión arterial, la respiración pausada, la regulación de los niveles de estrés. Hay cientos de artículos que tratan estos temas y son apasionantes. Revistas científicas como Arts in Psychotherapy, Frontiers in Human Neuroscience, entre otras, hablan de las relaciones entre creatividad, cerebro y arte desde consideraciones biológicas y neurológicas.

La creatividad acompañada de este modo tiene un fuerte poder terapéutico y está estrictamente conectada con nuestro cuerpo: las actividades artísticas pueden influir en nuestro estado de ánimo, promueven la autoestima y la autoexpresión, la empatía, el autoconocimiento y la autorregulación, las habilidades de gestión del tiempo y el espacio. El término terapia, que procede del griego terapeia, sólo lo entiendo como cuidado y tratamiento del otro desde la sensibilidad y la escucha optimizada.

En un contexto socioeconómico neoliberal, ¿qué papel juega la arteterapia?

La autoexigencia, la competitividad, el aumento del trabajo individualizado, la falta de tiempo para saber qué rumbo deseamos tomar, nos impide marcar la distancia de las cosas, pensar, saber dónde se ubican nuestros deseos y lo que ha quedado de ellos. La triada neoliberalismo-capitalismo y patriarcado, ha causado un daño de consecuencias alarmantes: países enteros expoliados, millones de refugiados que huyen de las guerras provocadas por los intereses del capital privado, millones de mujeres asesinadas y en situación de esclavitud. Necesitamos digerir todo esto, el mundo va demasiado deprisa, no tiene tiempo de detenerse en los problemas y va dando golpes de efecto, pero sin fondo y sin una orientación clara. Necesitamos espacios para la reflexión y el pensamiento crítico, conectar con lo sutil, con nuestras propias aspiraciones, deseos y miedos, darles un lugar en nosotros, crear y disfrutar de la experiencia estética, presente en todos los órdenes de la vida.  Todos estos aspectos son claves en arteterapia, donde la práctica artística y la escucha confluyen hacia una dimensión más saludable en el complejo hecho del vivir, como diría Spinoza.

¿Hacia dónde ha de ir orientado el cambio social?

La fase contemporánea de internacionalización del capitalismo que corresponde a la globalización neoliberal ha llevado a unos niveles de desigualdad muy elevados, caldo de cultivo del conflicto social y de la desesperanza. Derivado de ello, se ha producido un proceso de crisis de la democracia. Se han hecho demasiadas barbaridades en nombre de la democracia, un término completamente desvirtuado. La democracia parece ser un sistema político ineficiente para el nuevo modelo económico neoliberal globalizado, precisamente porque a veces pone límites. Y un límite, como dijo Alberto Melucci representa confinación, frontera, separación, por tanto también significa reconocimiento del otro, el diferente, el irreductible. Al capitalismo no le gusta que le pongan límites y el cambio social debe ir dirigido a recodárselo. El encuentro con la alteridad es una experiencia que nos somete a una prueba. De ella nace la tentación de reducir la diferencia por medio de la fuerza, pero también puede generar el desafío de la comunicación como emprendimiento siempre renovado. Aquí entraría la práctica del arte, para visibilizar la falta de humanidad, poner en evidencia las asimetrías de poder y generar conciencia y posibilidades de cambio.

¿Qué papel juega el arte en el diálogo y la integración social?

Que un grupo de personas se encuentre para conversar sobre ellos mismos y sobre el mundo, estar y crear a través de sus propias potencialidades y no del déficit, es algo que, ineludiblemente, conlleva al diálogo real y al sentido de la pertenencia, a la integración del grupo. Hay un factor de atención hacia uno mismo, hacia esa parte de ti donde conectan el mundo, la familia, la comunidad, el país, el origen, la cultura… La integración social se sustenta en la escucha y el reconocimiento de las diferencias que hay dentro de cada uno de nosotros como grupo, la conciliación de lo individual y lo colectivo que aquí acontece a través de nuestras imágenes evocadas en un encuentro sencillo a través de las artes, genera seguridad y contribuye a un mundo menos violento y con menos miedo.

¿Es necesaria la interacción grupal para que este método tenga éxito?

La interacción grupal es una consecuencia del acto de escuchar y del encuadre terapéutico. El grupo sabe que está en un lugar especial para crear y disponer de su tiempo sin juicios. Así como en poesía la palabra sabe que acude a un lugar especial, en arteterapia ocurre lo mismo, se facilita un espacio-tiempo de una calidad diferente y las personas así lo sienten. Mi orientación como arteterapeuta es sociocomunitaria y parto del construccionismo social como marco referencial. Nos construimos a través de nuestras narraciones, de cómo nos percibimos y recordamos nuestras historias vividas. El grupo actúa como espejo o caja de resonancia, es un recurso amortiguador para nuestro propio ajuste. La comunidad vital es la célula que aún puede cambiar las cosas, hay que impulsarla ahora que todo tiende a atomizarte y a aislarte de los demás.

¿Cómo puede ayudar el teatro o la literatura, por ejemplo, para mejorar la sociedad en la que vivimos?

Lo que conocemos del mundo, de anteriores civilizaciones y culturas, son sus manifestaciones artísticas. Pinturas, arquitecturas, composiciones musicales y teatrales, maneras de percibir el mundo y de encontrar respuestas que atendieron nuestras inquietudes como humanos. ¿Qué sería de nosotros sin el arte? ¿Nos lo hemos preguntado alguna vez? Conozco países en los que los artistas tienen un status meritorio, son referentes en su comunidad. Aquí en España, desgraciadamente no pasa eso. El teatro, la literatura, las artes plásticas, la danza, son importantes para el desarrollo de las sociedades, son inherentes a la naturaleza humana y en concreto, por ser el tema que nos ocupa, imprescindibles en la comunidad educativa.

¿En qué países o comunidades se está poniendo en práctica la arteterapia en la educación para transformar la sociedad? ¿Con qué resultados?

Numerosas escuelas de Latinoamérica, principalmente Brasil, han servido de escenario para promover la “conciencia crítica”, como postula Paolo Freire. Muy importante han sido los trabajos con niños y jóvenes con necesidades especiales y deterioro cognitivo en EEUU, Canadá e Inglaterra, el acceso a los servicios de salud mental es a menudo demasiado desalentador y de un coste prohibitivo para muchas familias, abrumadas por la situación. Para ellas las instalaciones escolares se están convirtiendo en los únicos proveedores de apoyo a la salud mental y emocional de sus hijos e hijas. Esto es cada vez más habitual, cuando un estudiante tiene dificultades cognitivas, emocionales o de comportamiento, las escuelas son a menudo las primeras en identificar los síntomas y luego se demanda la intervención al profesional.

¿En qué situación se encuentra en España y en Andalucía? ¿Hay experiencias significativas?

Desde 1999 se han ido incrementando el número de universidades españolas que imparten formación en arteterapia de postgrado. El alumnado egresado de estas formaciones decidió constituirse como grupo profesional acreditado y se formaron las primeras asociaciones profesionales de arteterapia. Con el alumnado egresado del Máster en Arteterapia de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, y algunas arteterapeutas que ya andábamos por aquí, se creó en 2011 la Asociación Profesional Andaluza de Arteterapia -ANDART-, reconocida por la Federación Española de Asociaciones Profesionales de Arteterapia, FEAPA, fundada en 2010, de la que formo parte y desde la que estamos dando pasos firmes para el reconocimiento profesional.